Mitos Chinos

El mito chino de la creación nos cuenta acerca de una poderosa deidad llamada Pan Gu. Cuenta la historia que en el principio existía un huevo primordial y en él estaban mezclados los cielos y la tierra, pero un día comenzó a existir también allí un ser llamado Pan Gu. Al cabo de 18.000 años el huevo se rompió y de él emanaron sus dos partes, el Yang se fue transformando en el cielo y fue subiendo cada vez mas alto, mientras que la parte más oscura, el Yin se fue transformando en tierra y asentándose, por su parte Pan Gu se puso de pie para interponerse en medio de ambos y así lograr que éstos no volviesen a unirse. De este modo Pan Gu fue creciendo y separando cada vez más ambas partes hasta que quedaron finalmente fijas en sus sitios actuales luego transcurridos otros 18.000 años. Cuando Pan Gu envejeció se acostó sobre la tierra y antes de morir su cuerpo se transformó en todas las maravillas naturales de los cielos y la tierra, por ejemplo sus ojos se transformaron cada uno en el sol y la luna, de igual modo, su respiración se transformó en aire y viento, finalmente los ácaros de su cuerpo se transformaron en los humanos.